Expresiones idiomáticas - Meter la pata

 

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Meter la pata

Bienvenidos a una nueva entrada de nuestro blog

“El español fuera de clase”. Este sábado os hemos querido traer una expresión de uso frecuente en varios países: “meter la pata”.


¿Has metido alguna vez la pata? Seguro que sí porque meter la pata es una expresión que utilizamos cuando nos equivocamos, erramos de forma burda, cometemos una indiscreción o un desacierto. Observa los siguientes ejemplos:


Acabo de meter la pata. Creía que ya habías hablado con Marcos y le he contado lo tuyo.


Dejar tu trabajo en este momento sería una metedura de pata.


Esta mañana he metido la pata. Me he levantado para cederle el asiento a

una mujer que creía embarazada, pero no lo estaba.


Cuando se trata de una equivocación más grave, podemos utilizar algunas variaciones como meter la pata hasta el fondo/hasta el cuezo/hasta el corvejón o incluso hasta el codo o las orejas.


He metido la pata hasta el fondo. No debería haber dicho eso.


Existen varias teorías sobre el origen de la expresión. Hay muchos que apuntan que la palabra pata sería simplemente la extremidad de un animal. A partir de ahí, meter la pata podría referirse al simple hecho de tropezar, entrar en un lodazal (y por eso la variante hasta el corvejón) o al hecho del animal meter la pata en una trampa colocada por un cazador y quedarse atrapado en ella, lo que sin duda supone un grave error. Por influencia del italiano, existe también la variante ‘meter la gamba’ pues en el idioma transalpino gamba significa pierna.

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“El español fuera de clase”. Este sábado os hemos querido traer una expresión de uso frecuente en varios países: “meter la pata”.


¿Has metido alguna vez la pata? Seguro que sí porque meter la pata es una expresión que utilizamos cuando nos equivocamos, erramos de forma burda, cometemos una indiscreción o un desacierto. Observa los siguientes ejemplos:


Acabo de meter la pata. Creía que ya habías hablado con Marcos y le he contado lo tuyo.


Dejar tu trabajo en este momento sería una metedura de pata.


Esta mañana he metido la pata. Me he levantado para cederle el asiento a una mujer que creía embarazada, pero no lo estaba.


Cuando se trata de una equivocación más grave, podemos utilizar algunas variaciones como meter la pata hasta el fondo/hasta el cuezo/hasta el corvejón o incluso hasta el codo o las orejas.


He metido la pata  hasta el fondo. No debería haber dicho eso.


Existen varias teorías sobre el origen de la expresión. Hay muchos que apuntan que la palabra pata sería simplemente la extremidad de un animal. A partir de ahí, meter la pata p odría referirse al simple hecho de tropezar, entrar en un lodazal (y por eso la variante hasta el corvejón) o al hecho del animal meter la pata en una trampa colocada por un cazador y quedarse atrapado en ella, lo que sin duda supone un grave error. Por influencia del italiano, existe también la variante ‘meter la gamba’ pues en el idioma transalpino gamba significa pierna.


Otra teoría más pintoresca apuntaría a una supuesta prohibición por parte de Yahveh a Noé de meter a la hembra del pato en el arca por no considerarla digna de salvarse. Noé habría hecho caso omiso a dicha prohibición y cuando Yahveh lo descubrió le dijo que no se molestara en negarlo pues sabía que había metido la pata.


Otra teoría más pintoresca apuntaría a una supuesta prohibición por parte de Yahveh a Noé de meter a la hembra del pato en el arca por no considerarla digna de salvarse. Noé habría hecho caso omiso a dicha prohibición y cuando Yahveh lo descubrió le dijo que no se molestara en negarlo pues sabía que había metido la pata.

No obstante, la hipótesis más plausible se aleja diametralmente del divino Yahveh y nos acerca irónicamente hasta el mismísimo demonio.


Antiguamente en muchas localidades españolas se utilizaba la palabra pateta cuando querían referirse al diablo. Esto nos lleva a un dicho que, por más que hoy ya casi no se utilice, era de uso común en aquellos días: ‘Mentar a pateta’ que significaría mencionar o nombrar al diablo. El paso de los años, la transmisión boca a boca y la popularización del dicho habrían transformado la frase original, cambiando mentar por meter y pateta por pata. Por cierto, aquí en Brasil Pateta es el nombre de uno de los amigos de un famoso pato de Disney del que, por su forma de hablar, ciertamente podríamos pensar que está poseído por el diablo. 


Espero que no os haya parecido una metedura de pata leer nuestro artículo de hoy y que cuando metáis la pata en el futuro no os sintáis muy culpables, pues al final no es más que una burla del diablo queriendo entrometerse en nuestras vidas.


¡Hola! Me llamo Víctor y soy el responsable de este blog y el creador de EspanholSim. Soy un profesor de español nativo de Madrid que vive en Rio de Janeiro hace 18años. Doy clases de español  en línea y me encanta lo que hago. 

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